miércoles, 5 de marzo de 2014

REENCUENTRO CON MI NIÑO INTERIOR

Fue en una tarde de noviembre, entre un tostado y una acuarius de pomelo, en 8 y 48 de La Plata, el lugar y el momento donde este personaje de cuento(s) se gestó y comenzó a robarme o mejor escrito, bien usar gran parte de mi cabeza, generando historias, cuentos, soluciones y giros a las formas de ver de situaciones... Yo la llamo Mi Niño Interior y tenemos una discusión con ella, porque esta mocosa sostiene que en realidad yo soy su sueño y me llama Su Adulto Interior, así que cada vez que me despierto, no sé si soy Hïk escribiendo cuentos de una nena o soy una nena soñando a Hïk...
Acá les presento a IDINA, un nombre inventado que resultó que existía, ya que al menos una persona y famosa luce ese nombre. Abajo está la columna vertebral de lo que luego fue un cuento grabado en un CD, con la voz de Juan Ignacio "Pepe" Sánchez, con fines altruistas y verdaderamente, sin fines de lucro.
Con ustedes Idina, mi niña/adulto interior


Hïktor, el peregrino gris

IDINA


- Sería re lindo que la Reina de las Estrellas pudiera venir a mi fiestita, pero cómo le aviso-, pensó Idina.
- ¡Te imaginás a la Reina de las Estrellas bailando con la Luna!- le comentó a Fluppy, el osito de peluche.
Idina es una nena de cinco años, que tuvo un accidente y sus piernitas no habían querido moverse más. Pero esto nunca le impidió viajar por todo el Universo.
Idina viajaba constantemente sin moverse de su habitación, gracias a su gran imaginación.
Un día nado con peces de colores que brillaban y bailó, bajo el agua transparente, con feroces tiburones de tela.
Una vez, mientras corría entre las estrellas, les llamó un taxi a dos marcianitos que había perdido el tren a Saturno.
Sentada en la cola del Cometa, le llevó una camiseta a Llamita, la Princesa de Fuego de Mercurio.
En la montaña más alta, se encontró con el Yeti para tomar una chocolatada y masitas.
Un día, mientras armaba la fiesta para la Reina de las Estrellas, una palomita blanca chocó el coco contra la ventana de su pieza.
Idina vio que la paloma no podía volar, entonces la agarró y la recostó en sus piernas. Le pidió a su mamá que le trajera migas de pan y agua en una tapita, para su nueva amiga.
Pero la paloma no comió ni bebió, porque sentía mucha lástima por no poder volar.
Idina la llamó Blanquita.
A la nena se le prendió una lamparita encima de su cabeza. Tenía una idea para ayudar a la paloma.
Se acercó y le dijo: - Blanquita, te gustaría ayudarme, tengo un trabajo muy importante, por eso necesito que te cures rápido-
Se arrimó al oído de la paloma y le susurró - Yo no puedo caminar desde hace mucho tiempo, podrías ayudarme en este trabajo...- y con un "bs bs bs" cuchicheado, le dijo a la paloma lo que tenía que hacer.
Al otro día, Blanquita ya volaba por toda la habitación. Entonces Idina le abrió la ventana y Blanquita salió volando hacia el celeste cielo, alto muy alto.
Idina, sonriendo, supo enseguida que su amiga la iba a ayudar y se quedó mirando afuera de su habitación llena de alegría.
Esa misma noche, mientras la mamá acostaba a Idina en la cama, sintieron unos golpecitos en la ventana. Era Blanquita, que con su pico pedía que le abran.
Idina le explicó a su mamá que la paloma era su amiga, que le abriera, para que pueda comer migas de pan.
Grande fue el asombro de la mamá cuando vió que atrás de Blanquita, entraron la Reina de las Estrellas, la Luna y el Sol, unos tiburones de tela vestidos de gala, peces de colores que se prendían y apagaban como lucesitas, el Yeti de la mano de Llamita y Tilín Tilín, el hermanito menor de la Reina de las Estrellas, quien corrió para bailar con Idina.
Y esa noche hubo un gran baile, una fiesta universal y todos bailaron y rieron. Hasta la mamá de Idina bailó un tango con un tiburón compadrito.
Desde esa noche, las ventanas de la habitación de Idina no se cerraron nunca más.
Yo lo sé, porque bailé con Fluppy, el osito danzarín.
Hïktor, el peregrino gris
YO QUISIERA QUE...
YO QUISIERA QUE PIOLÍN
SEA MI AMIGO SALTARÍN
QUE EL PÁJARO CAMPANA
ME DESPIERTE EN LA MAÑANA
QUE AL POBRE OSO GRUNÓN
NO LE DEN UN COSCORRÓN
QUE LA SEÑORITA MARÍA
SE RÍA TODO EL DÍA
QUE COMO DICE MI HERMANITO
QUE ES MUY MUY CHIQUITO
SI ATRÁS DEL ÁRBOL TE ESCUENDES
QUE TE ENCUENTRES MUCHOS DUENDES
Y UNA COSA MÁS LES PIDO
Y QUE ESTO SUENE DIVERTIDO
SI VEN MI POESÍA EN EL JARDÍN
QUE LAS SEÑOS SE LA LEAN HASTA EL FIN
FIN.



3 comentarios:

  1. Gracias, detrás de cada vuelta de esquina nos espera nuestro futuro, pero aprendamos a vivir el hoy y mi hoy son ustedes, los que me leen y me responden, porque me alimentan, otro día daré vuelta en la esquina. Muchas Gracias!!!

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